domingo, 27 de septiembre de 2009

"pulento"

del trayecto de mi cama a la puerta de la casa hay un movimiento, como al dormir, me giro hacia la izquierda y ya estoy en la vereda, disponer la posición de los pies para poder caminar en un trote equitativo a la cadena de aminoácidos, cuantitativo a lo que haré en vida, al tiempo que perderé, gastando saliva en suspiros de reencuentro, odio y humor que nadie leerá, de las veces que tipie sentimientos y términos abstractos, solo palpables en vida, vacíos a la vista, se incrustan en las memorias de un anciano bibliotecario cercano al hipotálamo, el cual ignora todo lo que vivo, jugando en un single player, sin claves, trampas y con mucha paciencia, me puedo cansar de esto pero alguien tiene que hacerlo, la relatividad es nula si no disfruto cada segundo que estoy fuera de una tumba, coman fruta.

martes, 22 de septiembre de 2009

"gastrointerítis inducida"

pupilas dilatadas, sudoración en las palmas y en la fiesta el alma es el jazz, tomamos solo un auto al llegar pero nadie condujo, nadie lo recuerda, no era importante, mis ojos estaban cubiertos por manos morenas, cálidas y con aroma a tabaco, mi pecho se agitaba pero la excitación era química, no orgánica, la empujé para golpear al que se las daba de escritor, estaba al medio del salón y mi bienvenida fue atenuada por el quebrar de una botella, mi mano cortada y mi frase para el bronce "tu escribí como el pico y a mi no me gusta el pico, conchetumare", él asustado e inseguro quizó razonar, yo le di mil razones con un escupo y le corte el estómago con los ojos vidriosos, sabía que a fin de cuentas ella iba a seguir con él, pero cada vez que ella salte sobre su cuerpo, asustada e insegura, su pasión hará que le mire el pecho y lea mi nombre con rabia y amor, pero yo nunca lo sabría, esa noche me iba al norte, una maleta vacía, un traje recién planchado y una línea en el baño de la parada del autobus
no había cabida para sentimentalismos.

sábado, 12 de septiembre de 2009

"paseo"

si te puedo convencer
que a la luna llegaré
donde estarás, en el más allá?

ten cuidado al patinar
que en el frío van a estar
tu andarás, abrigada estás

todo lo hecho es un ciclo, que nada esta de más
tu mochila ya no pesa, quemándose está
si me avisas voy contigo

nunca pude esperar
que tuvieras que marchar
los cerezos ya, secando están

en un beso de papel
volándose esta vez
sentada ya, sobre el pasto estás

todo lo hecho es un ciclo, que nada esta de más
tu mochila ya no pesa, quemándose está
si me avisas voy contigo.

"como yo le explicaría algunas cosas a él"

los pájaros vuelan hacia el sol porque no les gusta el smog y creen que quemándose se acabará el dolor, los perros huelen el suelo porque buscan donde hay oro, cuando paran y hacen pichi, es porque no quieren que nadie mas lo encuentre, las vacas tiene manchas para esconderse dentro del reflejo de los árboles, asi los caballos no se rien de ellas y nadie recordará como todo era en aquel verano, donde al universo le dio por expandirse, agrandarse, donde nació el día y la noche, las mafias y los coches, la rabia y por qué te besan el cuello en las mañanas, a mi hijo le explicaría las cosas con calma, le diría que no existe dios, porque yo lo voy a cuidar con su mamá, pero le diría que existe el alma, para que confíe en las personas que no tienen armas, para que salude en la calle a la gente de la cuadra

comeremos verduras y nos reiremos con ganas.

viernes, 4 de septiembre de 2009

"brújula perdida en vestidos"

yo concursé mi suerte en un deseo, me quemaba tanto en el anhelo que resulte quemadado en el vuelo, ahora recorro una ciudad entera recogiendo los fragmentos que cayeron desde el cielo, mi cielo, por cada fragmento, leo lo que escribí en cada apogeo, lo desee tanto que no veía como se aproximaba el rascacielos, azotándome, triturándome y mi cara se transformó en un remedo de lo que era, estaba gritando por la maldita espera, ahora se que la tierra es hueca y el dolor me hace sentirme mas vivo, el dolor lo agradesco para cerrarte las rejas en la cara, rejas para poder besarte y gritarte maraca, conchetumare, guacha culia, atenuándome para que te vayas de mi almohada, de mi mente y de mi pecho, un forado seco reconstruyéndolo con concreto.